Etapas de los proyectos AV: El cliente
los clientes, podría pensarse que todos los clientes representan oportunidades de negocio, cerrar un contrato suele ser celebrado, pero no en todos los casos es así, muchas veces del lado del cliente hay prácticas obscuras que inclusive traen perdidas a los proveedores de servicios o equipos.
Lo “OUT”, una situación muy común por parte del cliente es solicitar una solución de tecnología sin investigar las necesidades y lanzan al mercado convocatorias o licitaciones poco precisas con dualidad de conceptos, funciones no definidas, sin dar alguna directriz presupuestal, sin contar con alguna propuesta que pueda compartir con los proveedores de manera equitativa, etc. (¿suena familiar?), la acción más común es pedir un presupuesto a algún proveedor para que resuelva sus necesidades y de manera gratuita, elabore una lista de equipo, algún sembrado, plano, etc., que además lo comparte a diestra y siniestra con otros proveedores para que “comparen” la propuesta, algunos sólo cambian los precios otros buscan equivalentes, incluso otros le quitan un porcentaje del importe para quedarse con el trabajo o mover el inventario, aquí hay que poner atención, si el cliente no esta dispuesto a pagar por algún desarrollo del proyecto, consultoría o asesoría, y lo quiere gratuito, ¿Qué es lo que esta esperando de su proyecto?, imaginen cuando al final del proyecto, el cliente termine diciendo que no era lo esperado, que no cumple con sus expectaciones y no piensa liquidar el resto del contrato. Estos clientes que juegan con la buena voluntad de los proveedores, que dejan a la deriva el proyecto, no investigan y no se preocupan por tener un conocimiento básico en la materia, en lugar de traer beneficios, solo crean conflicto y hasta en algunos casos demandas legales, financieras, etc. Por otra parte, si el proveedor regala ese servicio, el cual es el núcleo del proyecto, significa que tampoco le da valor a su trabajo.
Lo “IN”, cuando un cliente requiere soluciones en tecnología o comunicación, elabora un plan de trabajo, analiza las necesidades, investiga posibles soluciones, prepara un presupuesto que se puede cumplir en tiempo y forma, en algunas ocasiones contrata a un consultor o se asesora con algún proveedor y asigna un presupuesto para pagar un anteproyecto y tiene una idea clara de lo que necesita, demuestra interés en su trabajo, deseo de culminar el proyecto en tiempo y forma, tiene toda la intención de cerrar el proyecto en todos los aspectos y quiere ofrecer a sus clientes o personal lo mejor que su prepuesto pudo alcanzar, con la seguridad de que optimizo sus recursos al máximo. Esto lo convierte en un cliente “IN” digno de otorgarle toda nuestra confianza, invertir tiempo en sus proyectos y tratar de conservarlo lo mayor posible
Los clientes también deben de hacer su parte de manera correcta, a veces necesitan alguna ayuda o soporte, pero es fácil notar con quien queremos estar y con quien no, las buenas practicas como las buenas costumbres vienen de ambos lados, nosotros en lo posible busquemos estar del lado de los “IN”.