Salas híbridas en América Latina: interoperabilidad, IA y experiencia de usuario
Las salas híbridas en América Latina están entrando en una fase más madura. Después de un periodo marcado por la adaptación al trabajo remoto y mixto, muchas organizaciones ya no discuten si deben invertir en colaboración audiovisual, sino cómo lograr que sus espacios funcionen mejor, sean más fáciles de operar y respondan a las necesidades reales de sus equipos.
La atención ya no está puesta únicamente en cámaras, micrófonos o pantallas por separado. El verdadero reto está en crear entornos donde la tecnología sea intuitiva, compatible con diferentes plataformas, segura para la red corporativa y consistente para quienes participan dentro y fuera de la sala.
Para MAXHUB, uno de los temas más relevantes en la región es la interoperabilidad. “En América Latina observamos una necesidad muy marcada por la interoperabilidad y el retorno de inversión. A diferencia de otras regiones donde un corporativo se casa con una sola plataforma, aquí el entorno es Bring Your Own Meeting; las empresas necesitan que la tecnología funcione impecablemente ya sea con Teams, Zoom, Webex o Google Meet”, explicaron.
Este escenario obliga a integradores y responsables de tecnología a pensar en soluciones abiertas. En muchas empresas conviven distintas plataformas de videoconferencia según el área, el cliente o el tipo de reunión. Por eso, la flexibilidad ya no es un extra: es una condición básica del diseño.
Menos fricción, más adopción
Una sala híbrida puede tener buenos equipos, pero si el usuario no sabe cómo iniciar una llamada, conectar su computadora o compartir contenido, la experiencia falla. La adopción depende de algo muy simple: que la tecnología no complique la reunión.
Por eso crece la búsqueda de experiencias similares entre salas pequeñas, medianas y ejecutivas. No se trata de instalar exactamente lo mismo en todos los espacios, sino de mantener una lógica común de uso, con interfaces claras, pasos simples y una operación predecible.
MAXHUB lo resume en una recomendación concreta: “Estandaricen la experiencia: asegúrense de que usar la sala pequeña sea exactamente igual de intuitivo que usar la sala de consejo”.
Para los integradores, esto abre una oportunidad importante: diseñar sistemas pensando no solo en la capacidad técnica, sino en quién los usará todos los días.
Audio: el factor que define la comunicación
En colaboración híbrida, el audio sigue siendo uno de los puntos más sensibles. Una imagen imperfecta puede tolerarse; una voz poco clara, con eco o ruido de fondo, interrumpe la conversación y afecta la productividad.
“En una videoconferencia se perdona una mala imagen, pero un mal audio arruina la comunicación. Inviertan en buena captación y procesamiento de voz”, señalaron desde la empresa.
Esto implica analizar desde el inicio la acústica, la ubicación de micrófonos, el procesamiento de señal, los materiales del espacio y el ruido ambiental. La calidad sonora no depende solo del equipo, sino de su integración con la sala.
Tecnología y diseño deben avanzar juntos
Uno de los errores más frecuentes en proyectos de colaboración es dejar la tecnología para el final. Cuando la sala ya está diseñada, amueblada y terminada, las posibilidades de lograr una buena experiencia AV se reducen.
“El error más común es diseñar la sala, comprar los muebles, pintarla y, al final, intentar ‘encajar’ la tecnología”, advirtió MAXHUB.
Superficies reflectantes, mala iluminación, acústica deficiente o ángulos de cámara poco adecuados pueden afectar incluso a los mejores dispositivos. Por eso, la coordinación temprana entre integradores, arquitectos, diseñadores y equipos de TI es cada vez más importante.
El AV ya no puede verse como una capa adicional del proyecto. Debe formar parte de la planificación del espacio desde el inicio.

IA, seguridad y ecosistemas abiertos
La inteligencia artificial también empieza a ocupar un lugar importante en las salas híbridas. Funciones como encuadre automático, seguimiento de voz y reducción de ruido ayudan a mejorar la participación remota y a crear una experiencia más equilibrada entre los asistentes presenciales y virtuales.
“Nuestra filosofía es el ecosistema abierto y facilitado por la Inteligencia Artificial. Nuestras cámaras y barras de sonido utilizan IA para encuadre automático y seguimiento de voz, garantizando una colaboración remota equitativa”, explicaron.
A la vez, la seguridad se volvió un criterio indispensable. En empresas, universidades y organismos públicos, los dispositivos deben alinearse con políticas de red, gestión de usuarios y protección de datos. Para muchos proyectos, este aspecto ya pesa tanto como la calidad de imagen o sonido.
Pantallas interactivas y LED en entornos corporativos
MAXHUB identifica dos tendencias fuertes en América Latina: el crecimiento de las pantallas interactivas y la adopción de LED en espacios corporativos.
“Vemos una acelerada sustitución del proyector tradicional y el monitor ‘tonto’ por pantallas interactivas”, afirmaron.
Estas soluciones ya no están limitadas a aulas. También ganan espacio en salas de reunión, capacitaciones, áreas de innovación y entornos donde la colaboración visual es clave.
En paralelo, el LED corporativo se vuelve más accesible para aplicaciones como lobbies, salas de consejo, centros de presentación y espacios de marca. “También hay una fuerte democratización en el uso de pantallas LED; antes estaban reservadas para escenarios masivos, hoy los corporativos en América Latina las están adoptando para sus lobbies y salas de consejo por su bajo mantenimiento y alta durabilidad”.
Hacia salas donde la tecnología desaparece
La evolución de las salas híbridas apunta a un objetivo claro: que la tecnología funcione sin ocupar el centro de la experiencia. El usuario no debería preocuparse por cables, configuraciones o compatibilidades, sino por colaborar.
“Los espacios de trabajo están evolucionando hacia la tecnología invisible y la colaboración equitativa”, explicó MAXHUB.
“El objetivo es que la tecnología sea tan natural, predictiva y fácil de usar, que desaparezca del foco de atención, permitiendo que el único protagonista de la sala sean las ideas y la conexión humana, sin importar si estás a un metro o a mil kilómetros de distancia”, agregaron.
Para América Latina, esta transición representa una oportunidad para integradores, fabricantes y usuarios finales. A medida que empresas e instituciones actualizan sus espacios, el valor estará en diseñar experiencias más simples, coherentes y preparadas para crecer.
Estas tendencias estarán presentes en InfoComm América Latina 2026, donde MAXHUB presentará novedades en comunicaciones unificadas, inteligencia artificial, pantallas interactivas y soluciones LED para entornos corporativos y educativos.
“¡Nuestras expectativas para esta edición son altísimas! Los asistentes podrán ver la máxima evolución de nuestro portafolio de Comunicaciones Unificadas impulsadas por Inteligencia Artificial de nueva generación. Llevaremos lo más reciente en nuestra línea de pantallas interactivas para corporativo y educación, y por supuesto, mostraremos algunas soluciones innovadoras. Daremos mucho protagonismo a nuestras soluciones comerciales en pantallas LED, demostrando por qué Maxhub es el referente en innovación visual y colaborativa. ¡Te esperamos!”.
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